¡Levántate!

sábado 12 marzo, 2022

From issue: Cross Country en Español 66 – Abril 2022

 

Bastienne Wentzel viaja a Turquía a hacer un curso SIV y de acro diferente. ¡Sin hombres!  

“¡No! ¡No más pérdidas! Le grito a la GoPro que tengo en la rodilla. Mientras sobrevolaba el alucinante mar azul cerca de Oludeniz, la radio cobra vida con la voz calmada del instructor Jack Pimblett desde la playa. “En este vuelo, vamos a calentar con unos vuelos en retroceso, después vamos a practicar reconocer negativos”. 

¿Más perdidas? ¡No es lo que nos dijeron en el briefing! Para resumir, hago las pérdidas, finalmente las hago bien y sigo a los negativos, que me parecen mucho más difíciles. Felicitaciones a Jack por hacerme meter una pérdida sin aviso. Como dice después, “¡Nunca se sabe cuándo necesitarás hacerla en la vida real!” En este curso, incluso la parte de acro, se conecta cada paso con el vuelo real. 

 

¿Solo mujeres?

Vuelo desde hace varios años, pero como piloto de llano solo logro practicar una o dos veces al año. A ello, súmale una pausa de dos años debido a las restricciones por el Covid-19, por lo que mis habilidades han disminuido a no dominar las pérdidas. Hay que mantenerse al día en estas cosas antes de hacer cualquier maniobra de acro o el ala te dará un cachetada sin forma de recuperarla. Pero tenía demasiado miedo de hacer una pérdida yo sola y necesitaba hacer un curso con un buen instructor que me dijera que lo hiciera. 

Me inscribí en la semana de SIV y acro para mujeres de Rise Paragliding en octubre. Fue el momento perfecto, unos días durante unas vacaciones de vuelo que había planificado en Oludeniz, pero estaba intrigada. ¿Un curso solo para mujeres? ¿Será la primera vez? ¿Hace falta y habrá demanda? ¿Quién vendría?

Rise Paragliding fue fundada en 2020 por Jack y Theo de Blic. Blaise Brogan se unió después y se les ocurrió la idea de un curso para mujeres después de haber escuchado malas experiencias de mujeres pilotos, incluyendo sus parejas, dijo. Lo publicó en las redes y 40 mujeres se inscribieron al grupo de WhatsApp. Jack añade: “Mi novia Izzy no se sentía bienvenida en la comunidad de paramotor y había recibido comentarios groseros en paracaidismo. Queríamos hacerlo mejor. Nos preocupaba que la gente se ofendiera, pero la idea fue bien recibida”.

 

Comentarios groseros

El trío dijo que no habían preparado nada diferente para el curso aparte de haber pedido camisetas pequeñas. El curso se llenó rápido y al final seis mujeres, con experiencia diferente, llegaron a Turquía. 

Todas dijeron que fue el curso solo para mujeres lo que les convenció a inscribirse. Es más divertido entre mujeres y se sintieron más seguras, contaron. Sintieron que los hombres las trataron diferente y que tenían apoyo de las demás mujeres. 

Alexis es instructora de paramotor en EEUU. Cuando estaba aprendiendo a volar, solo conoció a otra mujer un año después. En los cursos de paramotor, de 80 alumnos solo había visto cuatro mujeres. “¡A veces uno recibe comentarios groseros en las redes por ser mujer!”, contó. ‘‘‘¡Mira qué linda te ves con ese motor y ala tan grandes!’ Un curso de chicas es una barrera menos, es algo mental. 

“También, los ejemplos son importantes. Cuando veo a un hombre hacer algo genial, pienso: ‘Pero es más fuerte y mejor’. Cuando veo a una mujer, pienso: ‘Si ella puede hacerlo, ¡quizás yo también!’”

Kitty, piloto de parapente Reino Unido, sintió que las mujeres se comunican un poco diferente. “Las mujeres hacen preguntas diferentes. No hay competencia. Uno se siente muy segura”. 

Las demás chicas estuvieron de acuerdo y dijeron que se sentían más cómodas hablando de sus miedos, cansancio y ansiedad en un grupo de puras mujeres y sentían que tenían apoyo. Se sintieron más seguras a actuar –  nunca había visto tantas posturas y estiramientos de yoga en un despegue. Incluso los jóvenes del grupo simultáneo de Jedis (para chicos de 18-25 años) de Théo, venían de vez en cuando. 

 

Desborde de confianza

Todas las mujeres del curso eran pilotos independientes y con confianza; algunas tenían pocas horas, otras más de diez años de experiencia. No mostraron tendencia a evitar el peligro más que los hombres y ejecutaron las maniobras con mucha destreza. 

Pero sin duda, todas tenían menos confianza y disimularon sus habilidades más que los hombres o al menos eso sintieron. Los instructores también notaron esas diferencias, dijo Jack. “Generalmente, las mujeres escuchan con más atención, tienen menos ego y no cuestionan tanto. Son más honestas con respecto a cómo se sienten”.

A medida que el curso progresó, la confianza de las mujeres aumentó. La mayoría empezó con colapsos al principio de la semana y al final hacían pérdidas y SAT como profesionales. Los briefings individuales varias veces al día, incluyendo una revisión de videos en la noche, fue de gran ayuda. Me ayudaron a aprender a corregir la pequeña asimetría durante las pérdidas y a salir con confianza. Incluso hicimos unas minipérdidas dinámicas. 

Incluso me recomendaron bajarme a un ala EN-B (es un secreto, pero me gusta demasiado mi freestyle). Aprendí varias cosas acerca de los negativos, como atrapar las abatidas con ambos frenos. No lo sabía. Pero por alguna razón, los negativos no me salen de forma natural. 

 

Zona de confort

Jack finalmente me dejó avanzar de los vuelos en retroceso. Haremos loopings. Qué bien, pienso. Ya he hecho miniloopings, así que estoy lista. Es el penúltimo vuelo temprano el último día. 

Creo que lo lograré. Acumulo velocidad en la barrena a la izquierda, salgo y me preparo para hacer el looping. Oigo “¡Hala!” por radio – halo la derecha y me doy cuenta que no debí haberlo hecho. Muy tarde, muy poca energía. Las líneas se destensan y antes de que me golpeen la cara, me preparo para halar lo otro: el asa del paracaídas. 

Es impresionante lo rápido que piensas y actúas en una situación como esa, cuando lo has practicado tantas veces en la mente, incluyendo durante la presentación de Theo la noche anterior. (“Si no entiendes qué sucede, ¡lanza el paracaídas! No puedes resolver lo que no entiendes”).

Podría parecer un final prematuro, pero lo tomé como un aprendizaje. Ello significó que pude arriesgarme en un ambiente seguro, a manos de instructores habilidosos para salirme de mi zona de confort. Me salí demasiado, pero está bien. Me lo tomaré con calma y me divertiré la próxima.

 

Modelos a seguir

La última noche del curso, uno de los mejores pilotos de acro del mundo, Gabi Fonck, pasó a darnos una charla informal de su carrera de vuelo y su progresión en el acro. Es un modelo a seguir y un ejemplo para todas y estábamos emocionadas de haber tenido la oportunidad de hablar con ella. 

Gabi fue piloto de prueba, ahora es piloto biplaza profesional y fue campeona mundial de acro no oficial el año pasado al terminar de primera entre tres mujeres. Según las reglas de un campeonato mundial, hace falta siete pilotos para poder premiar una campeona mundial. 

“La categoría femenina no debería ser necesaria porque podemos volar igual que los hombres, pero también está la motivación”, dice. “Tenemos más delicadeza, menos ego y aprendemos más rápido”.

La última noche, todas las mujeres estábamos tan emocionadas como al principio. Todas estuvieron de acuerdo que su confianza y habilidades habían mejorado y que les gustó mucho el ambiente amigable y nada competitivo. 

Kitty dijo que era lo mejor para todas: “No esperaba un grupo tan compacto y tan bien preparado. Superó mis expectativas en muchos niveles. Es mucho más divertido estar en un curso para mujeres”. 

 

el equipo

Kitty Mason (67) 

Dueña de una guardería, Reino Unido, Supair Eona

“Vuelo desde hace más de diez años y quería hacer un curso SIV para volar más segura en térmicas y en vuelos de distancia. Mi esposo no vuela. Es bueno saber que hay otras mujeres en el curso. Las mujeres preguntan cosas distintas y se dan otro tipo de apoyo que los hombres. Habría sido incluso mejor si los instructores hubieran sido mujeres”.

Tin Bindi (29) 

Herborista e instructora de yoga acrobático, EEUU, BGD Epic

“Aprendí a volar hace menos de un año y es mi primer curso SIV. Hago yoga acrobático así que pensé que el parapente acrobático sería genial para mí. Me gusta volar con mujeres, son más accesibles. Rise tiene los mejores instructores y después vi el curso para mujeres. Es perfecto. Normalmente, uno sobresale como mujer y la relación que se puede tener con otras mujeres es importante”.

Karen Freeman (45) 

Programadora de software, Reuno Unido, Ozone Buzz Z4

“Ya había hecho cursos con Jack y quería volver. He hecho SIV con mi Advance Iota, hice pérdidas pero no me salían bien. Quería hacer más acro, así que volví a mi antigua Buzz Z4. El grupo se apoyaba mucho mutuamente, no había competencia y solo queríamos divertirnos y hacerlo bien”.

Alexis Quintana (30) 

Instructora de paramotor, EEUU, Ozone Mojo 6

“Vuelo paramotor y empecé a volar parapente este año. He hecho 25 vuelos en parapente y este es mi segundo curso SIV. Definitivamente quería hacerlo con Rise para aprender de los mejores. Después vi que esta semana era solo con chicas, me emocioné y me dije: ¡Aquí es! Los cursos se llenan tan rápido y a veces siento que los chicos se merecen el cupo. El ambiente es diferente en una semana de puras mujeres”.

Olivia Perryman (24) 

Desarrolladora de software, Canadá, AirDesign Eazy

“Quería aprender SIV de los mejores con Theo y Jack, pero no creo que hubiera venido de no haber mujeres en el curso. No sabía qué esperar de la cultura en Turquía. Jack hizo un trabajo fenomenal en personalizar el curso. Se acordaba de lo que hacía en los vuelos, lo que hizo que me sintiera como si me conociera como piloto. Eso hizo que me sintiera muy segura”.

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